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jueves, 15 de septiembre de 2011

Nfu·Oh 52

Hoy os voy a hablar de un pintauñas de la marca Nfu·Oh (o enfu·Oh). Es una marca creada por una nail artist coreana, que se dio cuenta en 1996 de que no podía encontrar los colores y productos que necesitaba, así que empezó a crear los suyos y a desarrollar técnicas nuevas. El catálogo de colores de Nfu·Oh da dolor de cabeza, es amplísimo, podemos encontrar casi cualquier cosa imaginable. Y los colores más famosos son los llamados “flakies”, porque tienen copos de colores. Se suponen que son partículas de ópalo natural (también los podéis encontrar con nombre de “lacas con opal” en español). El que yo tengo es el número 52.



Vamos con el envase primero, porque me encanta. Tiene forma de vestido con su corpiño y todo. Aunque no lo parezca es muy cómodo de manejar, se adapta muy bien a la forma de la mano, así que no solo sirve de adorno. Contiene 17 ml, una cantidad muy razonable.



Y ahora, el color. En todas las fotos he utilizado 3 capas, aunque con 2 es suficientemente opaco. Es un azul ultramarino muy vibrante con copos que varían de tamaño y de color, y van desde el verde esmeralda al azul eléctrico según la luz. La base azul también cambia y con luz artificial amarilla o luz solar se vuelve púrpura. A mí me parece precioso, fue amor a primera vista (aunque no es nada comparado con lo que os voy a enseñar mañana...). Y cuando no le da la luz, los copos tienen una especie de resplandor interior verde precioso, pero mi cámara no me ha dejado captarlo, no he conseguido enfocarlo bien.


(luz solar directa)

(luz artificial amarilla)


La textura es algo líquida, y con una capa es muy difícil conseguir una aplicación regular, necesitamos dos como mínimo. El azul-púrpura de base es acuoso, y los copos verdosos se encuentran suspendidos en él. Cuantas más capas o cantidad de esmalte pongamos, más copos tendremos. El único problema que veo es que los copos son fáciles de separar de la base. Me explico, a veces al aplicarlo en el borde de la uña puede que algún copo sobresalga fuera del esmalte y de la uña. No es un problema grave, solo hay que estar atentas y repasar cualquier copo rebelde que podamos tener, pero cuando terminé de pintarme las uñas tenía uno en la frente, todavía no me explico cómo XD. Aunque una vez que esté seco el pintauñas, los copos no irán a ninguna parte. El acabado del esmalte no es completamente liso, pero no es demasiado rugoso ni se enganchará con nada, así que podemos prescindir de top coat si queremos. El pincel es normal y la aplicación es muy rápida y fácil.

(pinchad en la foto para ampliarla, merece la pena)


La ventaja de que sea acuoso y casi semitransparente es que podemos aplicarlo encima de un esmalte oscuro (negro, azul, morado...) para cambiar su aspecto. Pero recordad que con una sola capa no conseguimos tantos copos en la uña, así que yo prefiero usarlo solo, sin color de base, y aplicar más capas.

Si os ha gustado, podéis comprarlo en Anita Nails, que hasta donde yo sé es el único distribuidor en España. Tienen un precio de 14,3 pero ahora se venden a 8,58 euros (aunque cada esmalte tiene un precio, hay otros colores algo más baratos).


¿Os ha gustado el esmalte? ¿Conocéis esta marca?

viernes, 2 de septiembre de 2011

Esmalte Bacterium, de Illamasqua


Hoy os voy a hablar del pintauñas Bacterium, de la colección Toxic Nature de Illamasqua. Lo primero que me llamó la atención fue el nombre, no es nada común encontrar un nombre tan poco “evocador”. A mí me hace pensar en el Profesor Bacterio, y me hace mucha gracia.



El envase es como todos los de Illamasqua, la tapa se retira para descubrir el aplicador, que es estrecho y muy fácil de usar. El pincel es normal, no he notado nada diferente. Aunque es muy líquido, la aplicación no es demasiado buena... si intentamos aplicar una capa fina es imposible, es como si se secara inmediatamente y simplemente no funciona, y con una capa gruesa es muy difícil evitar que nos queden marcas. Es suficientemente opaco con una capa (gruesa) pero en las fotos he dado dos para que lo apreciéis mejor.



El color es un ocre, o kaki amarronado con un brillo nacarado, casi irisado según la luz. Me parece un color elegante y sofisticado, y también antiguo (en el buen sentido, podemos decir vintage para que quede más cuco). Es el típico color que funciona en ambientes serios: en la oficina, en una entrevista de trabajo... ya que es muy discreto, pero al mismo tiempo tiene algo especial que nos hará resaltar. No es solo el brillo irisado, hay algo que aporta un aire de “grandeza”, por decirlo de algún modo. A mí me gusta mucho, pero es un color difícil porque no creo que funcione con cualquier tipo de piel. En las fotos podéis verlo con luz natural, con flash y la última es con luz natural directa (bajo el sol, aunque no lo parezca). Como siempre, olvidaos de las cutículas y compañía (no me estoy cuidando las manos nada últimamente n_nU)



De duración no me parece que sea extraordinario... no porque se rompa o descascarille sino porque se desgasta. En las fotos se puede apreciar que en la punta de la uña está más clarito. Esto me empezó a pasar al segundo día de llevarlo puesto, y no hice nada raro (ni siquiera fregué ni nada). Eso sí, no llevo top coat, creo que de esa forma aguantaría más.

¿Lo recomiendo? Bueno, si te has enamorado del color, cómpratelo, porque es muy bonito. Pero por el precio que tiene podría tener una fórmula mejor (esto no me había pasado con ningún esmalte de Illamasqua antes). Yo lo compré en Asos.

viernes, 1 de julio de 2011

Set de esmaltes de Paul & Joe

El otro día mi cartera me dio una sorpresa. Llegó con un paquete y sabía que sería algo de Paul & Joe, pero no pensaba que serían los pintauñas. Los compré en Asos por 9,75 libras y han llegado en 6 días. Es un set de viaje con 3 esmaltes que me parecieron muy bonitos y veraniegos, son los números 15, 30 y 23.

Para las que no conozcáis la marca, os diré que son cosméticos (aunque también venden ropa, claro) de buena calidad con unos envases con mucho encanto. A mí me parecen sofisticados y muy monos. Yo la conocí cuando hicieron unos labiales con forma de gato:


(foto sacada de BeautyBay)

Algo tan increíblemente original, mono e inútil me cautivó. Pero no me compré ninguno. O bien nunca lo usaría por miedo a borrar la cabecita del gato, o lo usaría y entonces ya no sería una barra de labios de gato. Y no eran precisamente baratos...


Pero vamos a lo que nos importa hoy: los esmaltes. Los envases son los típicos de la marca, y son muy cómodos. Me gusta que el aplicador sea tan largo, es muy fácil de manejar. Y el pincel ligeramente aplanado nos facilita aún más las cosas.



El número 30 (qué pena que no tengan nombre) es un naranja butano (sí, es butano) con mini shimmer. Pero el brillo es muy sutil, no queda en absoluto recargado o purpurinoso. Es bastante transparente, y a mí personalmente me gusta así, creo que tiene más encanto quedando “acuoso” y fresco (además, un naranja butano opaco sería mucho más difícil de llevar). La fórmula es más líquida de lo normal, pero secan rápido y sin problemas. Y la aplicación es a prueba de torpes, he conseguido un resultado impecable incluso en la mano derecha sin esforzarme. Ni rayas, ni pegotes, ni nada, las pasadas que demos se funden y se integran. Una maravilla.



En la foto llevo dos capas, y no cubre demasiado. Por favor, no prestéis atención al desastre de cutículas y eso, no soy una persona de manicuras XD. No es un color que me pondría en un principio (lo compré pensando que era melocotón...) pero me ha sorprendido. Me parece monísimo para el verano, y creo que puede favorecer a las que estéis más morenitas. Y es un color súper gracioso para llevar en los pies a las que os guste pintaros esas uñas.



El número 23 me encanta (no me podía defraudar siendo el 23 :P), es un beige rosado con purpurina iridiscente multicolor y de varios tamaños. Se nota que Paul & Joe sabe cómo hacer un esmalte con purpurina. Queda sofisticado, con “dimensión”. Es un color perfecto para llevar las uñas discretas pero con un toque especial. Y me encantan estos colores. La fórmula es igual de líquida que la del 30, y para ser un esmalte con purpurina se aplica realmente bien. Eso sí, es muy transparente, en la foto podéis ver cómo queda con 2 capas, aunque con una es prácticamente igual.




El 15 está entre el shocking pink y un rosa ligeramente acoralado (¿existe eso?) y es muy llamativo. Es muy bonito pero creo que es el tono menos especial, hay muchas marcas que venden rosas parecidos. Tiene micro shimmer diminutos que solo se ven al sol y a cinco centímetros de la uña, así que como si no tuviera. La textura es líquida y aunque al principio parece gelatinoso y transparente, es súper opaco y cubre mucho, con una sola pasada es más que suficiente. Y no sé por qué pero el muy puñetero no se deja fotografiar nada bien, y en todas las fotos me ha salido como un color diferente, por ese he tenido que retocarlas un poco y el contraste es tan extraño. Tomad como referencia la primera foto, es la única que no he tenido que cambiar, aunque creo que el swatch es muy fiel al color real.



Lo que más me ha sorprendido de estos esmaltes es que... huelen bien. Sí, ya sé que para las que somos “esnifadoras” de pintauñas todos los esmaltes huelen genial, pero estos huelen perfumados. Mientras se secan, huelen ligeramente frutales en lugar del típico color penetrante a barniz, es muy agradable. Eso sí, no están perfumados, una vez secos, no huelen a nada. Y sobre la duración no puedo comentar mucho porque no suelo llevar las uñas pintadas durante más de 3 días seguidos. Pero me da la impresión de que resisten muy bien, he abierto cierres de pulseras con las uñas llevando el número 30 y ni se ha inmutado (cuando normalmente me destrozo el esmalte haciendo eso).



En definitiva, son muy recomendables, me han encantado. Los colores me parecen preciosos, y la fórmula y la aplicación es increíble, muy muy buena. De lo mejorcito que he probado. Podéis conseguirlos en Asos, Beauty Bay...